juntamos amixales, entretenidos estabamos;
hasta que el mariscal nos dijo
"jaulas deberán salir, un ojo nos costará"
sentí como el animal
me miraba y me demostraba en sus ojos
piedad y miedo por igual.
piedad mía que nunca vuelve/tuve,
miedo eterno de masticar
su carne.