lunes, 26 de diciembre de 2011

Piotr Kropotkin


Trabajador

(...) Una sociedad en la cual cada individuo sea un productor de trabajo manual o intelectual; en la que todo ser humano que no esté impedido sea un trabajador, y en la que todos trabajen, lo mismo en el campo que en el taller industrial.


Riqueza

La ciencia de adquirir riquezas está en encontrar cierta cantidad de hambrientos, pagarles tres monedas, hacerles producir por diez, amontonar una fortuna y acrecentarla de inmediato mediante algún golpe de mano con ayuda del Estado.


Explotación

No renunciamos a nuestra facultad de amar lo que nos parezca malo. Amar y odiar, pues solo los que saben odiar saben amar. Solo pedimos una cosa: eliminar todo lo que en la sociedad actual impide el libre desenvolvimiento de estos sentimientos, todo lo que falsea nuestro juicio: Estado, iglesia, explotación, el juez, el clérigo, el gobierno, el explotado


Estado

El Estado no es más que una de las formas revestidas por la sociedad en el curso de la historia.


Propiedad privada

Toda sociedad que rompa con la propiedad privada se verá en la necesidad de organizarse dentro del comunismo anarquista.


martes, 20 de diciembre de 2011

El autoritarismo de Kaosenlared:

Sobre la expulsión de Gustavo Rodríguez: Una rectificación y una disculpa Imprimir E-mail
Sábado, 17 de Septiembre de 2011 03:04

Colectivo kaosenlared

Kaos en la Red ha decidido, ante todo, pedir disculpas públicas y, si él lo considera oportuno, volver a publicar sus escritos.

Estimadxs lectorxs de Kaos en la Red:

Hace pocos días el Colectivo Kaos en la Red comunicó al compañero libertario Gustavo Rodríguez la decisión de no volver a publicar sus escritos. Tras varios días de recibir apoyos contundentes hacia él por parte de grupos, asociaciones y personas de Cuba y de fuera de ella que demuestran que los argumentos que llevaron a tomar tal decisión eran completa y absolutamente infundados, Kaos en la Red ha decidido, ante todo, pedir disculpas públicas y, si él lo considera oportuno, volver a publicar sus escritos.

La decisión de expulsar a Gustavo Rodríguez fue tomada después de varias semanas de discusiones durante las cuales tratamos de verificar algunas de las denuncias que habían llegado a nuestro correo por parte de gente afín a nuestra y vuestra web. Éstas indicaban que uno de los grupos con los que colabora, el Movimiento Libertario Cubano (MLC), tenía vínculos con la CIA.

Las informaciones que nos llegaron indicaban que, si bien no había pruebas de que Gustavo Rodríguez fuera una de esas personas, el MLC sí tenía infiltrados agentes al servicio de la agencia estadounidense.

Tras hacerle llegar nuestra decisión, Gustavo Rodríguez nos escribió criticándola duramente, interpretando que ésta era debida a su línea ideológica (muy crítica con el gobierno cubano). Además, posteriormente ha hecho circular un escrito con la finalidad de hacer público lo que consideraba un acto arbitrario. Tal y como se han dado las cosas, en estos momento pensamos lo mismo que él.

Kaos en la Red no verificó suficientemente las informaciones recibidas. Kaos en la Red no preguntó ni comunicó a Gustavo Rodríguez lo que estaba sucediendo bajo la idea de que, si eran ciertas esas informaciones, sus palabras no tenían porqué generarnos ningún tipo de confianza. Aún así, el no hacerlo fue un error grave que ahora lamentamos.

Queremos dejar claro que la decisión no trataba de silenciar las críticas a la Revolución Cubana. Kaos en la Red mantiene una posición de apoyo crítico al gobierno de la isla y así seguirá siendo.

Queremos también dejar claro que, como algunxs han podido interpretar, el Gobierno cubano no ha sido consultado por Kaos en ningún momento. De hecho Kaos no mantiene ningún tipo de contacto con ningún gobierno, independientemente de su línea ideológica.

Aún así, y queremos subrayarlo, Kaos en la Red ha cometido un error extremadamente grave. No queremos poner excusas. Tan sólo hacer público lo que ha sucedido y, sobre todas las cosas, rectificar y pedir disculpas.

Disculpas a Gustavo Rodríguez. Disculpas al todxs lxs lectorxs de Kaos en la Red. Y disculpas al todo el movimiento libertario con el que muchxs de lxs miembros de nuestro colectivo editorial se identifican plenamente.

Es decisión de Gustavo Rodríguez el volver o no a Kaos en la Red. Entendemos que el tratamiento recibido por nuestra parte pueda hacerle pensar que es mejor no hacerlo. Lo entenderíamos. Aún así, las puertas de Kaos en la Red quedan abiertas para él.

Saludos combativos.

Colectivo Kaos en la Red


Cogito ergo impidio

Gustavo Rodríguez

Que un Estado/gobierno –de cualquier confín del mundo– considere y catalogue de “terrorista” a cualquier anarquista, evidentemente, cuenta con toda la lógica que impone su propia razón de ser. De igual forma, para tod@s l@s anarquistas, es un proceder habitual y hasta consecuente, que nos consideren “terroristas” todos los Estados-gobiernos del mundo. Nosotr@s –por regla general– no hacemos esa “prudente” y sutil distinción socialdemócrata entre “gobiernos buenos” y “gobiernos malos”, para justificar adhesiones, alianzas y opciones preferenciales por el “mal menor”; mucho menos recurrimos a los habituales eufemismos de “gobiernos progresistas” y/o “procesos revolucionarios” con que tradicionalmente se maquillan y solapan las infamias de los Estados protostalinistas, neo-populistas y nacionalistas, reticencias harto recurrentes desde esa entelequia amorfa y reformista que se autodenomina izquierda.

Para l@s anarquistas, no existen excepciones ni para el “caso Cuba” ni para Venezuela ni para Bolivia, Ecuador, Perú ni para Tumbumtú, por lo que habría que reafirmar, a punto de partida, que nuestra lucha no está subordinada a los mesianismos de turno sino que es y será por el Comunismo libertario, ergo, contra el Estado-capital, aquí, allá y acullá.

Por todo lo anterior, no nos extrañan las condenas y vituperios emitidos por el gobierno de La Habana, como siempre saturados de epítetos nada novedosos (“terroristas”, “gusanos”, “espías”, “agentes de la CIA”, etc.). Sin embargo, si nos sorprenden las intenciones declararas por el Colectivo Editorial de Kaos en la Red, acatando las “ordenes” del partido-gobierno-Estado cubano. Nos sorprende sobre manera este proceder de quienes se declaran en lucha permanente contra “la criminalización de la libertad de expresión y opinión“, nos extraña de quienes se asumen a favor de la contrainformación alternativa como arma crítica indispensable para el desarrollo de la conciencia antagonista de los pueblos frente a la desinformación alienante de los medios masivos de comunicación al servicio del sistema de dominación global. Lamentablemente, este resolutivo de expulsión “irrevocable” –acordado por “decisión mayoritaria”– nos demuestra, en primer lugar, la dolorosa inconsecuencia entre el discurso y la práctica, tan común en amplios sectores del izquierdismo pululante. En segundo lugar, manifiesta la obstinada presencia de quienes permanecen refugiados en la nostalgia de las antiguas gestas revolucionarias –ubicadas a años luz de la realidad contemporánea– diluidas hoy en la más salvaje de las rapiñas. En tercer término, nos indica la sobrevivencia de cobardes complicidades jacobinas que han impedido hasta ahora el impostergable debate en torno al “proceso cubano” y han obstruido, desde hace décadas, el ascenso de nuevos lineamientos político-prácticos imprescindibles para re-encausar las luchas de la gente cubana por el Socialismo y la Libertad.

Ante los hechos, no nos cabe duda, que asistimos al recrudecimiento de la censura y al incremento de las medidas autoritarias en la Isla, destinadas a acallar a las nuevas voces comprometidas con el rumbo revolucionario –tozudamente dedicadas a la puesta en marcha del Socialismo participativo y libertario en la mayor de Las Antillas– y decididamente opuestas a la acelerada transición del fallido capitalismo de Estado al capitalismo monopolista que desde un tiempo se viene instituyendo por mandato de la jerarquía del partido-gobierno-Estado cubano. Sin que quepan dos opiniones al respecto, la longa manus del partido-gobierno-Estado cubano, vuelve a articularse en pleno revival del pragmatismo stalinista, convirtiendo a Kaos en la Red en una vernácula franquicia del diario Granma, imponiendo en ultramar el pensamiento único y el monólogo acrítico con que amordaza a los cubanos desde hace medio siglo el exclusivo “propietario de la palabra pública” (RCA).

Es preciso, entonces, ahora que el capitalismo –como a todas luces sucede en China y Vietnam– , ya no está naturalmente asociado a la democracia parlamentaria y/o representativa, reflexionar profundamente sobre la actualidad cubana. Sin cortapisas ni complacencias. Y es necesario hacerlo con urgencia para después discutirlo y hablarlo colectivamente y a voz en cuello. Se trata, ni más ni menos, de hablar de Cuba desde la crítica revolucionaria, sin malabarismos semánticos ni indulgencias y excepciones. Es momento de abandonar los coros de acólitos y de romper ese infructuoso silencio que cínicamente se autodenomina “crítica constructiva” o “solidaridad crítica” y que se impulsa desde las miopes y anodinas concepciones que razonan su reaccionario proceder en la espuria consigna de “no hacerle el juego al enemigo”. Esas posturas forzadas en nada contribuyen a la Revolución y a la gente cubana, únicamente auxilian el inmovilismo y el continuismo excluyente y autoritario que predomina en la Isla en exclusivo beneplácito de su liderazgo vitalicio.

Hoy, para quienes verdaderamente nos empecinamos en el rescate de los escasos componentes revolucionarios sobrevivientes en la Isla y nos aferramos a encarrilar los pasos hacia la emancipación socialista y libertaria, no tenemos otra alternativa que la defensa insoslayable de las potencialidades de autonomía de la gente cubana, emprendiendo una crítica obligatoriamente mordaz e impiadosa que denuncie la agudización del abismo que separa lo que representó la gesta libertaria de la Revolución cubana y lo que hoy representa el partido-gobierno Estado cubano. Se trata de “la posibilidad irrebatible de liberar la palabra, los deseos y los sueños en la magia de los encuentros colectivos a pleno sol, a cara descubierta y sin limitaciones de ninguna especie” –como atinadamente adelantara nuestro compañero Rafael Spósito (Daniel Barret)– “Ésta es la única posibilidad de recuperar un proyecto socialista y de confirmar a los cuatro vientos que el mismo es inseparable de esa impronta libertaria que algunos todavía se empeñan en negar. En ello la gente cubana se juega su última oportunidad”[1]

Gustavo Rodríguez

San Luis Potosí

A 15 de septiembre de 2011

Nota: A continuación la misiva del Colectivo Kaos en la Red.

Hola Gustavo:

Recientemente hemos recibido informaciones sobre el MLC (Movimiento Libertario Cubano) que nos han preocupado enormemente. En ellas se nos dice que, lejos de realizar una crítica constructiva de la Revolución Cubana, su labor es más cercana a la que desarrolla la gusaneria desde Miami.

El caso es que nos hemos puesto en contacto con compañeros de la más absoluta confianza. Estos saben de primera mano que en el MLC hay directamente personas que trabajan como miembros de la contrarrevolución (grupos terroristas, espionaje, etc.)

Sabes que Kaos siempre ha recibido duras críticas justamente por no apoyar acríticamente lo que se hace en Cuba. Sin embargo, nuestra intención de integrar en Kaos una perspectiva anarquista no pasaba en ningún momento por realizar ni apoyar movimientos contrarrevolucionarios.

No podemos dar espacio al MLC en Kaos. Y dado que tú te presentas como miembro del mismo, nos vemos en la obligación de dejar de publicar tus textos.

Lamentamos enormemente esta situación, pero no podemos hacer otra cosa.

Colectivo de Kaosenlared


[1]
Daniel Barret (Rafael Spósito), Cuba: El dilema del socialismo y la libertad, libro en preparación.

Respuesta al Colectivo Noticias de la Rebelión. "¡No somos de derecha, ni de izquierda, somos Anarquistas!"

A todxs lxs anarquistas refractarixs
A todxs lxs incendiariarixs afines
A nuestrxs hermanxs presxs

Sin lugar a dudas, la mejor respuesta (concisa y puntual) a esta nueva calumnia por parte de esta señora Carolina y su ganga izquierdosa, es la que ha dado desde las mazmorras del Estado alemán nuestro compañero de lucha Gabriel Pombo. Todxs conocemos las intenciones de estxs liberales izquierdistas, su discurso confucionista, su accionar de placas rojos y sus ansias de poder, disfrazadas con palabrerías y eufemismos (poder popular, dictadura del proletariado-gobiernos progresistas, procesos populares, transiciones democráticas, democracia de los trabajadores, democracia directa y demás apodos acostumbrados para tapar las verdades de regímenes autoritarios con mesías omnipresentes como los Castro, Chávez, Morales, Correa y el resto de la burguesía nacionalista "revolucionaria"). Sabemos que para lxs liberales izquierdosos el discurso "antisexista" y "feminista" es sólo una artimaña para disimular su adoración falocrática hacia estos culeros "revolucionarios" continuadores de la dominación con sus ansias de progreso y civilización, por eso Chillán cuando llamamos las cosas por su nombre. Chillán porque verifican que su asqueroso discurso hoy no tiene eco. Los tiempos en que se creía en las "virtudes" de esos mierdas (comandantes, caudillos y líderes) pasó al basurero de la historia. Los tiempos en que se buscaban alianzas con la mierda izquierdista y liberal y se construían "frentes" ha quedado desenmascarada y rebasada por la lucha. Hoy la lucha refractaria que se desarrolla en el mundo es también contra ellos, contra todos los que detentan el poder y contra todos los que aspiran a tenerlo aunque se quieran pintar de "comunistas". Por eso lxs anarquistas refractarixs atacan a los PC en Grecia, Chile, Argentina, el Estado español, Italia, etc. El leninismo NO ES COMUNISMO es el más vulgar de los fascismos y por eso lxs anarquistas refractarios somos sus peores enemigos.

No hemos "perdido la brújula", no confundimos al enemigo, no "peleamos entre nosotrxs en beneficio del Estado-capital", como "argumentan" estas ratas al servicio de la dominación tratando de parar el contagio. NO. Todo lo contrario, tenemos muy claro nuestros principios y sabemos bien lo que queremos y lo que aborrecemos. Por eso nuestros enemigos son los poderosos y también los que aspiran a serlo aunque se diga "revolucionarixs" o "comunistas" o como chingados se autodenominen. Por eso su retórica no nos dice nada, por eso identificamos tan bien en sus palabras quiénes son y a que le tiran.

Nuestra lucha no es por sus "regímenes de transición", nuestra lucha no es por "gobiernos populistas" ni por "buenos gobiernos", nuestra lucha no es por el "socialismo", nuestra lucha no es por "trasformar el sistema", nuestra lucha no es por el "poder popular". Nuestra lucha es contra el poder (contra todo poder).

No queremos cambiar las cárceles del sistema por cárceles "revolucionarias", no queremos cambiar al ejército federal por un "ejército popular", no queremos cambiar la policía federal-judicial-preventiva, etc. por otra policía "comunitaria", no queremos cambiar al "mal gobierno" por un "buen gobierno". Sabemos lo que queremos: la destrucción total y definitiva del sistema de dominación, la liberación total, la Anarquía.

¡NO SOMOS DE DERECHA NI DE IZQUIERDA, SOMOS ANARQUISTAS!
¡Por la extensión de la lucha!
¡Por la reafirmación del anarquismo refractario!
¡Qué se ilumine la noche!
¡Por la Anarquía!

AAA
Tijuana, 18 de diciembre 2011.

Extraido de: http://www.noticiasdelarebelion.info/?p=6033

lunes, 12 de diciembre de 2011

Samuel Fielden

... Yo amo a mis hermanos los trabajadores como a mi mismo. Yo odio la tiranía, la maldad y la injusticia. El siglo XIX comete el crimen de ahorcar a sus mejores amigos. No tardará en sonar la hora del arrepentimiento. Hoy el sol brilla para la humanidad; pero puesto que para nosotros no puede iluminar más dichosos días, me considero feliz al morir, sobre todo si mi muerte puede adelantar un sólo minuto la llegada del venturoso día en que aquél alumbre mejor para los trabajadores. Yo creo que llegará un tiempo en que sobre las ruinas de la corrupción se levantará la esplendorosa mañana del mundo emancipado, libre de todas las maldades, de todos los monstruosos anacronismos de nuestra época y de nuestras caducas instituciones.

martes, 8 de noviembre de 2011

Anarcocapitalismo: la mentira intolerable

Un nuevo peligro acecha a la humanidad y nosotros sin saberlo. Menos mal que la señora Cristina Fernández alertó en Cannes sobre la amenaza que se cierne sobre nosotros: el avance del anarcocapitalismo. Este concepto, encubierto de manera semántica, no es otra cosa que la defensa de la propiedad privada a ultranza aboliendo al Estado para la creación de un mercado de comercialización exclusivo de los privados. Se maquilla la propia naturaleza del Estado que se basa en la explotación del hombre por el hombre. Nada tiene que ver con el ideal anarquista, que fue la génesis del movimiento obrero a nivel mundial.

Pero, afortunadamente, en la conferencia de los 20 miembros más poderosos del mundo, la señora tuvo la gentileza de anunciar su catastrófico vaticinio ante quienes pueden salvar a la humanidad de tan siniestro destino. Así que todos podemos dormir tranquilos porque gracias a su bondadoso gesto, los “superhéroes” evitarán la desgracia emprendiendo una cruzada para restaurar el “capitalismo en serio”.

Entendemos, entonces, que el capitalismo en serio que pregona la señora es el de los sueldos de miseria, la tercerización, la abismal brecha entre ricos y pobres, el destierro de los pueblos originarios y el saqueo de la riqueza del suelo, entre otros atentados contra la humanidad y la tierra. Efectivamente, señora Cristina, usted está proponiendo un capitalismo en serio: el que rige actualmente.

Cristina Fernández pasará a la historia no sólo por avivar un trasnochado concepto económico, sino también por reafirmar la condición de esclavitud de los trabajadores. Toda una declaración de principios de quien se jacta de encabezar un proyecto “integrador y popular”. A no ser que el pueblo despierte y se le acabe el negocio.

Estamos acostumbrados a la desvirtuación del concepto “anarquismo”, pero lo de Cannes es una vuelta de tuerca intolerable.

El anarquismo lleva dos siglos luchando por la libre organización de trabajadores de forma horizontal, un sistema económico igualitario y una sociedad sin clases. Y eso sí que es una amenaza en serio.

La anarquía es el orden sin gobierno y sin Estado; el capitalismo, cualesquiera sean sus formas, neoliberal o keynesiano, es la esclavitud. El primero, a las leyes del mercado; y el segundo, al Estado omnipotente y omnipresente. Los que defienden el keynesianismo nunca han dejado de pactar con el neoliberalismo. La anarquía es la abolición de todas las formas de capitalismo. Es la sociedad libre de productores libres. Para la anarquía, la propiedad es un robo en todas sus formas.

Federación Obrera Regional Argentina (FORA)
Adherida a la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT)
foracf@fora-ait.com.ar

miércoles, 7 de septiembre de 2011

lunes, 15 de agosto de 2011

Posicionamiento de la SF-AIT ante los disturbios de Londres

Con los medios de comunicación culpando a la “anarquía" de la violencia que se desarrolla en Inglaterra, Solidarity Federation de Londres Norte ha lanzado la siguiente declaración como respuesta de una organización anarquista activa en la capital inglesa:

En los últimos días, los disturbios han causado daños significativos a diferentes partes de Londres, en vidrieras, casas y automóviles. Desde la izquierda política, oímos el grito siempre presente de que la pobreza ha provocado esto. Desde la derecha, que gángsters y elementos anti-sociales se están aprovechando de la tragedia. Ambas cosas son ciertas. Los saqueos y disturbios vistos en los días pasados son un fenómeno complejo y contiene muchas dinámicas.

No es una casualidad que los disturbios estén ocurriendo ahora, cuando las redes de apoyo a los desfavorecidos en Gran Bretaña se desmoronan, y las personas son abandonadas en un abismo, golpeadas al caer por las porras de la policía. Pero no debe haber excusas para la quema de casas, para aterrorizar a la gente de la clase trabajadora. Quienesquiera que hayan hecho tales cosas, no deben ser apoyado/as de ninguna manera.

La furia de los Estados es la que es: fea y sin control. Pero no imprevisible. Gran Bretaña ha escondido sus problemas sociales desde hace décadas, acorralados con un piquete brutal de hombres armados.

Crecer dentro de los Estados a menudo significa que nunca se escapará de ellos, a menos que sea en la parte trasera de una camioneta de la policía. En la década de 1980, estos mismos problemas condujeron a Toxteth –disturbios ocurridos en Liverpool por parte de la comunidad de color y la policía-. En los años 90, contribuyó a los disturbios Poll Tax. Y ahora los tenemos de nuevo, porque los problemas no sólo siguen ahí: están empeorando.

El acoso policial y la brutalidad son parte de la vida cotidiana en todo el Reino Unido. Los sistemas de beneficios sociales se han deteriorado y eliminado. Las rentas privadas aumentan, y los puestos de trabajo patrocinados por el Estado utilizados para traer el dinero al vecindario se están reduciendo en nombre de la transformación hacia una “gran sociedad de roles”. La gente que siempre ha tenido muy poco ahora no tiene nada. Nada que perder.

Y el propio papel de los medios de comunicación no debe ser disminuido. En todos los discursos sobre la "protesta pacífica" que precedió a los acontecimientos en Tottenham, los medios de comunicación no hubieran tocado la historia, si todo lo que sucedió se hubiera quedado en una vigilia frente a una comisaría de policía. La violencia policial y las protestas en contra de ella ocurren constantemente. Sólo cuando la otra parte responde con la violencia (contra blancos legítimos o no), es cuando los medios de comunicación sienten la necesidad de dar algún tipo de cobertura.

Así que nadie debería asombrarse de que personas que viven una vida de pobreza y violencia hayan llegado, por fin, a la guerra. Igual que no es ninguna sorpresa que las personas saqueen televisores con pantalla de plasma que son los que les van a pagar un par de meses de alquiler, y sin embargo dejen en los estantes libros que no pueden vender. Para muchos, esta es la única forma de redistribución económica que verán en los próximos años, mientras continúan en una infructuosa búsqueda de empleo.

Mucho se ha hablado del hecho de que los manifestantes estaban atacando "sus propias comunidades." Pero los disturbios no ocurren en un vacío social. Los disturbios en los años ochenta tendieron a ser dirigidos de una manera más específica, evitando inocentes y centraándose en objetivos más representativos de la opresión de clase y raza: policía, comisarías y tiendas. ¿Qué ha ocurrido desde los años ochenta? Los sucesivos gobiernos han hecho todo lo posible para destruir cualquier concepto de solidaridad de clase trabajadora e identidad. No es de extrañar, entonces, que estos manifestantes combatan a su vez a otros miembros de su propia clase.

Solidarity Federation se basa en la resistencia puesta en práctica a través de la lucha laboral. Nosotros no estamos involucrados en el saqueo, y a diferencia de las reacciones de la derecha, o incluso de los comentaristas con simpatía-pero-condena de la izquierda, no vamos a condenar o condonar a quienes no saben cómo devolverse a sí mismo/as la justa parte de la riqueza que se les ha negado durante toda su vida.

Sin embargo, como revolucionarios, no podemos permitir los ataques a las personas que trabajan, a los inocentes. Quemar las tiendas con viviendas encima de ellas o los transportes de las personas, asaltar y realizar otros actos similares constituye un ataque a nuestra propia clase, y hay que resistirlo con tanta fuerza como cualquier tipo de política de austeridad impuesta por el gobierno, como las alzas de precios por los propietarios, como la intención de los jefes de robarnos el fruto de nuestro trabajo. Esta noche y durante todo el tiempo que sea necesario, la gente debe unirse para defenderse cuando este tipo de violencia comienza a amenazar hogares y comunidades.

Creemos que la ira legítima de los manifestantes puede ser mucho más potente si se dirige de manera colectiva, democrática y no busca victimizar a otros trabajadores, sino para crear un mundo libre de la explotación y la desigualdad inherente al capitalismo.

North London Solidarity Federation

alasbarricadas.org