lunes, 30 de marzo de 2009

Mi canción:

A mi monomia...

Cuando mis ojos y piel te buscan,
inquieta ansiedad me asalta.

Un llamado espera ser escuchado,
para no transformarse en llanto.

Me completás, destruyendo cada vacío,
cada sólo en mí.
Me completás, desbordándome de vida
y creando nuevos días.

Tu libertad, más la mía, infinitas son.
Tus ojos y piel, mi canción.

Ermitaño.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Impulso

¡Los de attaque 77 son unos burgueses de mierda!

miércoles, 25 de febrero de 2009

Sobre los monstruos abstractos:

Increible es, cómo el hombre es capáz de inmolarse por variadas causas.
Entre éstas, pueden hacerse notar variados universos, como los correspondientes a su vida individual y colectiva que encierran a los sentimientos de éste.
Pero, hay un orden, totalmente ajeno a éstos últimos. Éste orden encierra a determinadas instituciones, no orgánicas. No orgánicas por ser estructuras fijas, inamovibles, perpetuas y devoradoras de personas, individuos. Todo lo contrario sucede cuando estas son ágiles, temporales (Con o sin tiempo establecido), movidas por intereses concretos en situaciones específicas; guiadas, construidas y destruidas por sus propios integrantes, donde estos son el cerebro y corazón de la misma, y no un simple alimento o combustible para poner en marcha sus engranajes.
Sin profundizar demasiado, diremos que estas instituciones ajenas al hombre (En un sentido natural y real, ya que se nos objetará que estas forman parte de uno, pero nosotros responderemos que de forma impuesta y en ningún modo emanada de una libre decisión y acuerdo.) son la Iglesia y el Estado. Ámbas inmiscuidas en la vida individual y colectiva del hombre. Haciendo que este sujeto, en nombre de abstracciones como Dios y el bien común , se destruya naturalizando como propias, o como parte de sí, a estos cantos de sirena.
Así, es como las estructuras basadas en abstracciones, y no en el hombre mismo, moldean, encuadran, encieran, ahogan, legislan, contabilizan, monitorean y purifican (Según su propia visión) al mismo hombre.
Uno de los ejemplos claros son las guerras, ya sean religiosas o no. Sin importar la abstracción, pueblos enteros se ven obligados a levantar las banderas de un dios y una patria determinados. Esto, como producto de la naturalización o introducción de una moral ajena, pero que termina siendo efectiva debido a la insistencia y sistematización de la misma.
Es un panorama más que oscuro y que nos invita a ser devorados por estos monstruos casi omnipresentes en una sociedad contaminada de deberes y no de principios.
Quien no deseé estas maneras, formas, estructuras, vínculos (Instituciones) que cohercionan nuestras vidas, pensará en alguna propuesta. Justamente, esta propuesta será hacer todo lo inverso hecho hasta ahora y comentado aquí. Donde no se levantará la bandera de ninguna nación para hacer frente a esta guerra tan histórica como cotidiana, sino otro tipo, la bandera de la libertad.


Hernán.

martes, 17 de febrero de 2009

VOS:

A Caro...

En tus ojos, pequeños destellos.
En mis labios, estás impregnada.
En tus ojos, pequeñas lagunas reflejan al cielo.
En mis labios, estás grabada.

Volátil y táctil éres...
...en mis sueños y en mi vida.

Caricia y brisa éres...
...en cada una de mis mañanas.


Ermitaño.

jueves, 5 de febrero de 2009

Esencia:

Cuando en la superficie ajusticié
a tu ahogante martirio,
la misión que encaminé
para eliminar de tus ojos el luto.

Esquirlas en el alma,
frías como nocturnas escarchas
en la carne de la arrogancia.

Sin traspasar ví tu esencia.
Una flama, sedante
hasta de la mas bestial...
...de tus intrincadas iras.
Suavizante de tu semblante
parco y triste, sincero.

Ermitaño.

jueves, 15 de enero de 2009

Perón y la Semana Trágica:

A continuación, se tratará sobre la actuación activa de un personaje importante en estos sucesos denominados como “La Semana Trágica”.
Dicho personaje mostrará su falta de escrúpulos, demagogia y fascismo, o lo que és lo mismo, su militarismo. Este protagonista es el mismísimo Juán Domingo Perón, con el grado de teniente.
El mismo había ingresado en 1.911 al Ejército Argentino y cumplió sus funciones como encargado del arsenal Esteban de Luca.
Lo primero que puede notarse, es la contradicción existente entre un militar y un trabajador. Algo que el mismo Perón quiso diluir posteriormente, con la denominación de “primer trabajador”. Obviamente, luego de deshacerse de “elementos indeseables”, para él, dentro de los mismos obreros.
Pero, lo mejor en este caso, es atender a lo expresado por él. En especial a lo apuntado por Tomás Eloy Martínez:

1) “…el capitán Bartolomé Descalzo, uno de los mejores jefes que ha tenido nuestro ejército dijo al despedirme: Estamos entrando en la oscuridad, teniente Perón. A las puertas de nuestra casa golpea la más atróz de las tormentas, y el presidente (Yrigoyen) no quiere o no sabe oírla. En Europa, la guera ha terminado con la derrota del mejor ejército del mundo. Los anarquistas vuelven ahora sus ojos hacia nosotos.
Sus palabras me emocionaron. Voy a pedirle un favor personal, le dije. Cuando llegue la hora de hacerle frente a ese enemigo, llámeme. Quiero pelear a su lado, mi capitán.”

2) “Mi antiguo profesor Manuél Carlés, apoyado por el vicealmirante Domecq García, fundó la Liga Patriótica Argentina, en la que se inscribieron muchos jóvenes católicos y nacionalistas. Disponían de una tropa de choque cuya misión principal era poner en vereda a los agitadores extranjeros. A veces usaban métodos violentos, pero eran bién intencionados…”

Si bién, él mismo participó de dicho acontecimiento, su posterior “cambio de rumbo” por absorver al trabajador al sistema opresor del Estado y el Capital, visto como la “salvación” por muchos hermanos de clase, no lava las manos de este asesino. Sino, lo empapa de sangre obrera.
Asesino porque, sin ser necesario abrir fuego, fue quien proveyó el armamento, fue quien abrió fuego desde su cinismo y desde su enfermedad e ignorancia llamada: patriotismo.
Por eso, a Perón, Dellepiane, la policía, bomberos y al mismo Yrigoyen, los señalamos y los llamamos asesinos. Que sobre sus espaldas cargaron, quién sabe cuántas, realidades, sueños y futuros. Vidas, como las de nosotros. El Estado y los Vasena, las dos caras de la misma moneda.

1. “La novela de Perón.”

Semana Trágica:


Mitin informativo sobre la Semana Trágica
Viernes 16 de enero 19hs en Av. Dorrego y Av.Corrientes (Chacarita)